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Aviva Tu Obra

“Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos; En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia.”

Habacuc 3:2 (RVR1960)


Habacuc vivió en un tiempo de gran incertidumbre. Su nación estaba llena de injusticia, y el futuro parecía inestable y aterrador. Como muchas familias hoy, él tenía preguntas para Dios y preocupación por lo que vendría después.


Pero antes de pedirle a Dios que actúe, Habacuc primero reconoce quién es Dios.

Habacuc reconoce la santidad de Dios, el poder de Dios y la soberanía de Dios. Él entiende que Dios no está distante, ni es débil, ni está desinformado. Dios es santo. Dios es poderoso. Dios tiene el control absoluto, aun cuando las circunstancias son confusas.


Por eso Habacuc comienza su oración escuchando y permaneciendo en asombro.


“He oído de ti, y temí”


Habacuc comienza con reverencia. No es un temor que lo hace huir, sino un asombro santo que lo acerca más.


Antes de pedir un cambio, Habacuc escucha. Antes de pedir respuestas, recuerda quién es Dios.


Como familias que iniciamos un nuevo año, esto nos enseña algo importante y nos marca el rumbo de cómo queremos caminar en el 2026: Comenzamos el año escuchando a Dios y permaneciendo en asombro ante Su santidad, Su poder y Su autoridad.


“Aviva tu obra en medio de los tiempos”


Habacuc recuerda las obras poderosas de Dios en el pasado y le pide que vuelva a darles vida.

Hazlo otra vez, Señor.

Avivar significa:


  • Despertar lo que se ha quedado dormido

  • Fortalecer lo que se ha debilitado

  • Reavivar la obra de Dios en medio de Su pueblo


Esta es una oración que las familias pueden hacer juntas: Señor, trae vida otra vez a nuestros corazones, nuestros hogares, nuestras iglesias y nuestra fe.


“En medio de los tiempos hazla conocer”


Habacuc no solo quiere que Dios obre; quiere que la obra de Dios sea visible.

Anhela que otros puedan ver y reconocer que:


  • Dios sigue presente

  • Dios sigue obrando

  • Dios sigue siendo fiel


Esto nos recuerda que la obra de Dios en nuestras familias está destinada a apuntar a otros hacia Él.


Que esto se convierta en una petición de oración para nuestras familias este año.


“En la ira acuérdate de la misericordia”


Habacuc entiende algo muy importante:

  • Dios es justo

  • La disciplina y la corrección son necesarias

  • Pueden venir temporadas difíciles


Pero también conoce el corazón de Dios.


Él apela a la misericordia de Dios, confiando en que aun en medio de la corrección, la compasión de Dios permanece. Para las familias, esto trae un gran consuelo. No importa lo que este año traiga, la misericordia de Dios nunca está ausente.


Una verdad para las familias al comenzar un nuevo año


Habacuc 3:2 enseña a las familias cómo entrar en una nueva temporada:


  • Entremos a este año con reverencia, no con temor. El futuro puede ser desconocido, pero Dios no lo es.

  • Escuchemos antes de pedir y permanezcamos en asombro antes de hacer nuestras peticiones.

  • Confiemos en la santidad, el poder y la soberanía de Dios.

  • Pidamos a Dios que haga visible Su obra. Que el 2026 sea un año donde la mano de Dios sea claramente reconocida.

  • Confiemos en la misericordia de Dios en toda temporada: en el sacudimiento, en la transición y en la espera.


Al comenzar este nuevo año, hagamos de esta oración nuestra oración, tomando un momento como familia para escuchar, recordar quién es Dios y pedirle que avive Su obra en nuestros corazones, nuestros hogares y en nuestro tiempo.


Paulina Rodriguez

 
 
 

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